5 de mayo de 2008

Doctrina Kennedy

Cuando fue elegido presidente, no tardó en comprender que entre sus principales problemas internacionales se encontraban Laos y Vietnam. La subversión, que es un tipo de guerra no masiva, sino una guerra de guerrillas, destinaba a perturbar y a provocar la insurrección y los asesinatos. En esta lucha, la emboscada sustituía al combate y la infiltración a la agresión.
Kennedy formo el Grupo especial de Contrainsurrección, con la misión de coordinar todas las actividades desarrolladas en los Estados Unidos a este respecto. Kennedy ordenó que los contingentes de las fuerzas especiales fueran aumentadas hasta multiplicarlos por cinco, y así mismo dispuso que los individuos de estas fuerzas lucieran boina verde. Kennedy quería que los boinas verdes constituyeran un cuerpo selecto de alta calidad y elevada moral, formado por especialistas preparados para adiestrar a los voluntarios indígenas en la guerra de guerrillas y también para llevar a cabo una amplia gama de tareas militares y civiles.
El secretario de Defensa, Robert S. McNamara compartía con el presidente la preocupación por la amenaza que representaba la guerra revolucionaria. Los dos no tardaron en descubrir que las limitaciones presupuestarias y la inercia imperante en el Pentágono podían mantener de manera indefinida en suspenso sus planes. Sin embargo, cuando la Unión Soviética anunció su intención de firmar por separado un tratado de paz con la Alemania Occidental (obstaculizando así el acceso de Occidente a Berlín), Kennedy y McNamara vieron una oportunidad propicia para conseguir que el proyecto de reforzar las unidades no nuclearesconsiguiera el apoyo popular. Pese a que los diplomáticos soviéticos aseguraron que el acceso de los occidentales a Berlín quedaría garantizado en el nuevo tratado, la Casa Blanca permitió que se formara un ambiente de crisis en el país; y Kenney pidió al pueblo estadounidense que apoyara sus planes de ampliar los ejércitos y adquirir nuevas armas.
De esta manera se acabó con la represalia masiva como directriz de la estrategia militar y se implementó la estrategia de la reacción flexible.
Kennedy subrayó el carácter defensivo de estas medidas, insinuó que los Estados Unidos estaban dispuestos a desplegar sus fuerzas en territorios extranjeros, a fin de contrarrestar la subversión y cualquier otra amenaza que se produjera a un nivel inferior al de la guerra nuclear. Esta reacción intervencionista y agresiva ante la guerra revolucionaria se denomina la Doctrina Kennedy.
Fuente:
Klare, Michael T. La Guerra Sin Fin. España: Noguer, 1974.

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